Si te encuentras al frente de una estrategia de marketing digital, es imprescindible que analices el público objetivo de tu empresa. Antes de entrar en materia, ¿tenemos claro de qué estamos hablando?

El target es un grupo de personas que buscan, necesitan o quieren adquirir tus productos y/o servicios y, por lo tanto, debes enamorar para que te elijan por encima de la competencia. Como veremos más adelante, el público objetivo es un concepto distinto al del buyer persona.

Definir los potenciales consumidores va a permitirte saber quién es, cómo es, qué piensa, dónde está y cómo se relaciona para luego difundir el mensaje adecuado e identificar aquellas acciones capaces de despertar la necesidad de compra.

Una vez hemos resumido la importancia de conocer al público objetivo vamos a ver cómo llevarlo a cabo:

IDENTIFICAR CARACTERÍSTICAS COMUNES

Realizando un estudio de mercado (entrevistas/focus group) detectarás aspectos específicos para la segmentación. Algunos criterios a tener en cuenta son:

  1. Datos sociodemográficos: definir el sexo, la edad, la ubicación, el estado civil, el nivel de estudios, la situación profesional…
  2. Datos económicos: conocer grosso modo el nivel de ingresos y el poder de adquisición.
  3. Datos psicográficos: reconocer variables como la personalidad, el estilo de vida, las aficiones, los valores y las aspiraciones.

ESTUDIAR LAS PLATAFORMAS UTILIZADAS

Al identificar a quién dirigirte podrás determinar qué acciones ejecutar y qué mensajes comunicar. En este sentido, es muy importante encontrar los medios que utiliza tu público objetivo para interactuar con la competencia y, de este modo, saber en qué plataformas tener presencia para crear relaciones humanas y afectivas con la audiencia.

Los usuarios saben lo que quieren y donde encontrarlo, así que adapta tu imagen ya sea en la página web, el blog o las redes sociales para satisfacer sus necesidades y proporcionar una excelente experiencia de cliente.

Una vez hayas aplicado los puntos anteriores, no olivides monitorizar las conversaciones de la comunidad en redes sociales o foros para detectar oportunidades y/o puntos de mejora y analizar su comportamiento y hábitos de consumo.

ESTAR PRESENTE EN EL MUNDO OFFLINE

El contacto directo y presencial con tu público objetivo marcará la diferencia. Del mismo modo que se planifican calendarios editoriales, te recomendamos un calendario de ferias o congresos para ampliar tu red de contactos y causar una buena impresión a tu target.

Recuerda que una imagen vale más que mil palabras y que las personas recordarán cómo las hiciste sentir. La clave es escuchar, responder y ofrecer un servicio de atención al cliente impecable.

DEFINIR EL BUYER PERSONA

Como hemos comentado al inicio, el público objetivo es un concepto distinto al del buyer persona. Este último es una representación ficticia de tu cliente ideal teniendo en cuenta la información anterior y elementos como los objetivos o las preocupaciones que tiene, cómo consume el contenido y qué pretende conseguir con tu producto y/o servicio.

Ante esta situación, debes tener muy claro el valor añadido de tu marca y ser capaz de anticiparte a los deseos u objeciones de tu cliente ideal.

Realizar esta segmentación correctamente es un proceso laborioso, pero va a permitirte ser mucho más preciso con las estrategias y las acciones desarrolladas.