Atrás quedaron las horas y horas de brainstorming intentando encontrar acciones que atrapen a tu público en el próximo evento. Una nueva técnica, llegada de la mano de las nuevas tecnologías, ha llegado para ayudarte. ¿Aún no sabes qué el crowdsourcing? Te lo contamos.

El crowdsourcing es un término que proviene de dos palabras inglesas: Crowd (multitud) y sourcing (abastecimiento). Se trata de la externalización de determinadas tareas o labores que se desarrollarían dentro de una empresa, cediéndolas a través de una convocatoria abierta a comunidades con un elevado número de personas que prestan a esta organización sus servicios y conocimientos.

Las empresas aprovechan las masas para agilizar procesos o encontrar respuestas realmente innovadoras y potentes ante una necesidad. Se trata de aprovechar el talento externo a la organización para la realización de un proyecto determinado, donde las partes se benefician de forma mutua pero no necesariamente de forma económica. Puede ser simplemente un reconocimiento social o intercambio.

¿Cómo puede ayudarme el crowsourcing a organizar mi evento?

Habitualmente, el crowdsourcing se utiliza para encontrar soluciones a problemas difíciles de resolver para una empresa, ya que es una buena forma de toparse con ideas originales e innovadoras que quizás no hayan surgido en el seno de la organización.

Esta nueva forma de trabajar también ha inundado la organización de eventos. Atrás han quedado los días examinando las listas de actividades, preocupados acerca de si son correctas para tu audiencia. El crowdsourcing de contenidos puede hacer la vida de los planificadores de eventos algo más fácil y la experiencia de los asistentes más valiosa, ya que supone una excelente herramienta para conectar con tus clientes y obtener un valioso feedback de ellos.

A través de plataformas de crowdsourcing como SharedXp, Eyeka o Watchity, puedes consultar a tus futuros asistentes qué experiencias les gustaría vivir en tu evento. La propia plataforma será la encargada de analizar esas peticiones y sugerirte acciones concretas.

A pesar de lo que puedas creer, el crowdsourcing no te compromete. Pedir opinión a la audiencia no significa que haya que hacer realidad las peticiones de todos nuestros asistentes, aunque si preguntas con la suficiente antelación podrás integrar muchas de las ideas que estos proponen.

Asimismo, el crowdsourcing puede tener inconvenientes. Uno de los peros de este tipo de plataformas es que los asistentes podrían tomarse la molestia en sugerir ideas que finalmente no ven en el evento. Sin embargo, existen mecanismos que premian el tiempo invertido por tu público objetivo. Entre los premios, podemos ofrecer contenidos exclusivos o descuentos en futuras entradas.

El potencial de las nuevas tecnologías y las redes sociales, igual que en multitud de aspectos, también ha ayudado el impulso del crowdsourcing, una mentalidad colaborativa que tiene mucho que ver con el inbound marketing en cuanto a esa conexión que brinda entre marca y usuario. El crowdsourcing ha demostrado de sobra ser un mecanismo muy a tener en cuenta en la actualidad.