Si nombramos a Kathrine Switzer posiblemente poca gente sepa ubicarla, pero si recordamos esta icónica foto de la Maratón de Boston de 1967 a todos nos viene a la cabeza la evolución que el deporte femenino ha experimentado en las últimas décadas. Hoy, el deporte femenino es ya una tendencia imparable en el ámbito doméstico y también en el entorno amateur y estos son algunos datos que así lo demuestran.

Según el último gran estudio sobre Mujer y Deporte realizado por Nielsen, el 66% de la población general estaría interesada en alguna modalidad del deporte femenino.

Este hecho es una realidad que hemos podido comprobar durante los últimos meses con eventos tan multitudinarios como el partido de fútbol femenino que enfrentó al Atlético de Madrid y el Fútbol Club Barcelona y llenó todas las localidades del estadio Wanda Metropolitano. O, por ejemplo, con la final del Eurobasket del pasado 2019 que enfrentó a la selección española contra la francesa ante una audiencia media de 1.858.000 espectadores a través de los canales de televisión.

Sin embargo, la presencia de noticias relacionadas con el deporte femenino y el volumen de retransmisión de partidos y torneos protagonizados por mujeres es aún minoritario y apenas llega al 2% del total de emisiones deportivas en España, según Informe Barlovento: el deporte femenino en televisión, que analiza las emisiones deportivas femeninas desde 1992 hasta el mes de agosto de 2019.

 

Patrocinio, primas y oportunidades de un sector de gran impacto

Como vemos, el protagonismo de la mujer es muy inferior al del hombre en el deporte competitivo, lo que conlleva que las primas y los sueldos que reciben las mujeres deportistas sea un 60% inferior al de sus compañeros. Sin embargo, el impulso hacia la igualdad realizado primero por grandes instituciones como la FIFA, la FIBA o el Consejo Superior de Deportes en nuestro país, ha sido clave para empezar a revertir esta situación. Esto, además, ha facilitado la entrada de grandes empresas como Iberdrola, BBVA, CaixaBank, Telefónica o Inditex, entre otras, al mercado del patrocinio de los deportes femeninos de competición en España.

A nivel internacional, son ya muchos los equipos, jugadoras y torneos que han atraído la atención de las marcas en patrocinios memorables como el de Nike a Serena Williams o el de Budweiser o Loewe a la futbolista Megan Rapinoe.  Y parece que el desembarco de nuevos players en este creciente segmento deportivo no ha hecho más que empezar.

El crecimiento de deporte femenino de base

Si focalizamos en el deporte de base y amateur vemos que la tendencia a crecer se repite. Desde 2017, el número de deportistas federadas en nuestro país ha aumentado un 8% y hoy ya hay más de 900.000 mujeres que pertenecen a alguna federación oficial. Por otra parte, un 48% de las mujeres practica algún tipo de actividad física y la presencia femenina también es ya muy visible en el mundo del fitness.

El último escalón son los puestos directivos

Mientras el deporte femenino profesional gana visibilidad y patrocinios y cada vez hay más mujeres en gimnasios y deportes de base, los puestos de dirección en el mundo del deporte siguen siendo cosa de hombres. Actualmente, sólo hay tres mujeres en la presidencia de las 66 federaciones deportivas españolas y las directivas en clubes deportivos privados de alto nivel también son escasas.

Para ayudar a revertir esta situación, el Consejo Superior de Deportes ha puesto en marcha el programa Mujer y Deporte, que se une al de Universo Mujer. Este programa establece que las subvenciones del organismo público a federaciones y clubs requerirán que las juntas directivas de los solicitantes estén compuestas, como mínimo, por un 40% de mujeres.

Desde Madison Sports Marketing llevamos en el ADN trabajar la igualdad en el deporte, siendo un pilar primordial. Por ello impulsamos esto en nuestros productos propios competiciones tanto femeninas como masculinas, equidad en premios, visibilidad e impulso.

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