¿Te están ayudando los eventos que organizas a lograr los objetivos de tu empresa? ¿Alguna vez te has preguntado si todos los esfuerzos que has destinado a la organización de un evento han valido la pena?

Si eres de esos que aún no mide la rentabilidad de sus acciones de comunicación y marketing, este artículo te interesa.

Cuando finaliza una acción, englobada dentro de la estrategia de marketing de una marca, es importante medir sus resultados, tanto la notoriedad y visibilidad conseguidas como el valor económico generado.

¿Pero cómo podemos conocer objetivamente si un evento ha ido bien o mal? La respuesta está en el ROI o retorno de inversión, un dato que se basa en calcular cuánto dinero se ha podido conseguir de cada euro invertido en una acción o campaña.

Hace unas semanas te contábamos todo lo que podías aprender de un evento. Hoy nos sumergimos en el mundo del ROI, sus beneficios y su potencial.

¿Por qué medir tu ROI?

  • Mejora tu capacidad de planificación. Los números del ROI son excelentes indicadores que nos pueden ayudar a reconocer lo que hicimos mal en la organización de un evento y que nos sirven como referente para plantear el desarrollo de las siguientes acciones.

 

  • Maximiza el valor de tu evento. La información que eres capaz de generar cuando mides el ROI del evento, puedes servirte para generar más valor. Por ejemplo, adquirida para incrementar el impacto de tus campañas de marketing posteriores.

 

  • Te ayuda a reducir costes. Indicadores sobre el ROI te ayudarán a predecir mejor el futuro y evitar desperdicio de dinero (o esfuerzo, tiempo, recursos humanos, etc.). Por ejemplo, si algo no funciona (es decir, no hay retorno a la inversión, o el ROI es negativo), sabrás que deberás excluirlo para el próximo evento, ya que no hay rentabilidad.

 

¿Qué medimos?

Muchos departamentos de marketing dejan de un lado la medición del ROI en eventos por tratarse de acciones que sirven más para generar notoriedad que un impacto económico. Sin embargo, más allá del beneficio monetario existen otros muchos indicadores que pueden ayudarte a medir el éxito o fracaso de tu evento.

En primer lugar, hay que fijar unos objetivos como el número de asistentes o entradas vendidas o el impacto en medios de comunicación y redes sociales, para después saber si se ha llegado a la meta.

Cuando finaliza el acto y toca medir el ROI, si nos hemos decantado por los aspectos anteriores, podemos tener en cuenta los siguientes parámetros:

  • Presencia en medios de comunicación. Conociendo las tarifas publicitarias, se puede hacer una estimación de cuánto hubiera costado esta presencia en sitios de calidad.
  • Impacto en redes sociales. Por una parte, hay que calcular cuántas veces fue compartido el hashtag utilizado, mencionada la marca o el producto, videos e imágenes que se han realizado, etc. Si al evento han acudido influencers de forma gratuita se deben conocer sus tarifas. Así, si una persona influyente cobra 50 euros por tweet y ha publicado cinco durante el evento, serían 250 euros en publicidad para la marca que no habría tenido que invertir.
  • Cuánta gente se ha interesado después del evento en la marca.
  • Cuántas personas han comprado el producto tras el acto.

En cualquier caso, la medición del ROI debe comenzar tan pronto como se piensa en organizar un evento. En el fondo, pensándolo bien, casi todo se puede medir. Solo necesitamos una estrategia y empezar mucho antes del día del evento.

En Madison Agency somos expertos en la organización de eventos. Nuestras estrategias siempre van orientadas a conseguir el máximo ROI de las acciones que llevamos a cabo, buscando la consecución de objetivos a través de formatos creativos. Podemos hacer que tus eventos valgan la pena.